2016/12/18

Grandes Espacios: Torca de la Grajera

Aurreko baten kontau genduan Torca de la Grajerara egindako argazki-espediziñua. Ba, hara hille honetan bertan kioskuetara allegauko dan "Grandes Espacios" aldizkarixan aurrerapena.


2016/11/24

La Torca del Carlista. Uno de los mayores volúmenes subterráneos del mundo

El martes 13 de diciembre, en el Aula Magna de la Sección de Minas y Obras Públicas de la Escuela de Ingeniería de Bilbao (UPV/EHU), se presentará a las 18:30 h el libro “LA TORCA DEL CARLISTA. Uno de los mayores volúmenes subterráneos del mundo”.


 Se trata de la primera publicación monográfica sobre esta cavidad emblemática situada en el valle de Karrantza, en los confines con Cantabria. Un estudio multidisciplinar que ha unido a espeleólogos (coordinación de Javier Moreno y Josu Granja, del grupo de espeleología ADES Elkartea) y científicos de la UPV (Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Minera y departamentos de Mineralogía y Petrología, Estratigrafía y Paleontología y Zoología y Biología Celular Animal).

Descubierta en 1958, la gran sala interior de la Torca del Carlista es un fenómeno geológico extraordinario por su tamaño y belleza. Es la primera sala de Europa y la tercera del mundo por extensión superficial. Sin embargo, este enorme espacio bajo la tierra ha sido poco o nada conocido hasta ahora por el gran público. La dificultad técnica de su acceso, reservado a espeleólogos experimentados, y la escasa difusión cultural del medio subterráneo así lo han motivado.

Gracias a este libro, por fin sale a la luz la Torca del Carlista en su doble realidad, científica y cultural. En una primera parte muy descriptiva se presenta la nueva topografía, el contexto geológico en relación con el karst de Ranero y la cueva de Pozalagua y un inventario faunístico; luego se aborda la cuestión de la leyenda popular en torno a esta sima y las guerras carlistas; y por último, una pormenorizada crónica histórica de las exploraciones desde 1957 hasta 1980.

Profusión de gráficos y fotografías, que hacen visibles por fin los espectaculares paisajes subterráneos de esta gran cavidad, completan una cuidada edición de más de 200 páginas. A la venta al precio de 26 € en las librerías ELKAR y on line en internet.

2016/10/19

Larrari espeleologiaren Himalaya esaten diote, ez alferrik!

Imajina ezazue Chomolungma mendia, beste izenez Everest. Bere tontorrera ailegatzeko, espedizio handiak behar dira: hainbat egun bidean... kanpaleku desberdinak, garaiera progresiboan... eguraldi egokia... garraio laguntzaileak... Hori gaur egunean; atera itzazue kontuak mendia estrainekotz igo zenean: 1920. hamarkadan izan ziren lehen saiakerak, eta 10 espedizio inguru saiatu behar izan ziren 1953an Hillaryk eta Norgayek tontorra zapaltzea lortu zuten arte. 33 urte luze...

Imajina ezazue Everest, bider bost. 40.000 metro altuko mendi erraldoia. Belaunaldiz belaunaldi txandakatu diren espedizioak; ezagupen teknikoen eta materialaren faltan, arroila baten atarian gelditu izan direnak batzutan; taldeko gaztetxoek gaindituko duten arroila, 20 urte geroago... hurrengo amildegiaren ertzean gelditu arte. Esploratzaile zaharrak oraindik bizi direnez, gazteen aholkulari gisa arituko dira. Haiek hil eta gero ere, espedizioek etenik ez dute izango: urteak joan, urteak etorri, kanpalekuz kanpaleku, gizakiarendako ezezagunak diren lurrak aurkituz, argazkitan jasoz, mapetako hutsuneak betez... Zaharrek gazteei txanda emanaz, etenik gabeko katean, 100 urte baino gehiagoz gaur arte.

Chomolungma-bider-bost den mendi ezezagun hori existitzen da, eta Euskal Herrian bertan dugu. Zehazki esanda, Biarno eta Aragoiko mugan dago, eta ez da zerurantz igotzen, lurperantz jeisten baino. Larra izeneko eskualdea da, Arlas, Ahüñemendi eta Hiru Erregeen mendien artean zabaltzen dena, eta haren azpiko leizeek osatutako labirintoak munduko sakonera errekorra hautsi du hainbat alditan. Esplorazioak 1907an abiatu ziren, Edouard Martelekin, Holtzarte eta Kakuetako uren jatorria argitu nahian;  1930 hamarkadan, Max Cosyns eta Norbert Casteret izan ziren esplorazioei segida eman zietenak; 1950 inguruan, berriz, bitarteko tekniko hobeekin, Okzitania eta Normandiako espeleologoek bultzada handia eman zieten San Martin Harriko leizeen esplorazioari; euskaldunak 60 hamarkadan agertu ginen bertan: harrezkero gipuzkoar, nafar eta xiberotarrak etenik gabe aritu izan dira, besteekin batera.

Gaur egunean ere, urtero, Areta eta Izaba arteko mendietan 150 espeleologo inguru biltzen gara, ARSIP erakunde zientifikoak koordinatuta. Aiton-amonak lurrazalean, seme-alabak eta bilobak lurpean, denak labirinto erraldoi horretako arroiletan eta amildegietan behera jarraitzeko ilusio horretan kateatuta. Larrari espeleologiaren Himalaya esaten diote, ez alferrik!

"Talaiatik" Info7 Irratiko saiorako kolaboraziñua, 2016ko urrixan 19xa.

2016/04/22

Accidente en Mairuelegorreta 1959

Hona Karaitza 23 aldizkarian argitaratutako artikuluaren testua.

Palabras clave / Gako hitzak / Key words: Mairuelegorreta, Zigoitia, accidente, rescate, espeleosocorro

 Resumen:
Este es el relato del accidente y rescate que tuvo lugar en la cueva de Mairuelegorreta (Zigoitia, Araba) en el año 1959, casi en los albores de la espeleología en Euskalherria como una actividad organizada. Se ha elaborado a partir de los testimonios de varios protagonistas de aquel suceso, ocurrido en una época en la que tanto los medios y el desarrollo de las técnicas, como la falta de precedentes hacían de él un acontecimiento totalmente extraordinario y complejo.

Laburpena:
Testu honek 1959an Mairuelegorretan (Zigoitia, Araba) izandako istripua eta erreskatea azaltzen ditu; artean, gaur ezagutzen dugun bezelako espeleologia garatzeke zegoen Euskalherrian. Artikulua orduko hainbat protagonisten lekukotasunetan oinarrituta idatzi dugu. Kontuan har dezagun sasoi hartan, teknikak eta aurrekariak faltan zirelarik, gertakari hau ohiz kanpokoa eta konpongaitza izan zela.

Abstract:
This is the story of the accident and rescue happened in Mairuelegorreta cave (Zigoitia, Araba) in 1959, almost at the dawn of caving in Euskalherria as an organized activity. It has been compiled from the testimony of several protagonists of that event, which occurred at a time when both the media and the development of techniques such as lack of precedents made him a totally extraordinary and complex event.


Si actualmente los rescates en cueva son complejos, podemos imaginar que 20 años antes de la organización del Espeleosocorro Vasco revestían una extraordinaria dificultad añadida. Con los materiales de la época, y sin ninguna preparación expresa fuera de la técnica de exploración corriente, los espeleólogos que sufrían un infortunio se enfrentaban a operaciones de evacuación mucho más complicadas que las actuales, exponiéndose a un desenlace fatal en caso de lesiones de gravedad.
Corría el verano de 1959. Los jóvenes miembros del Grupo de Espeleología de la Sociedad Excursionista Manuel Iradier se habían afanado durante las últimas semanas en preparar las IV Jornadas Vascas de Espeleología, las primeras que tendrían lugar en Álava. Tras las conferencias y actos en Vitoria, el trabajo de campo se llevaría a cabo en Mairuelegorreta (segunda cavidad más larga de España en aquellos años) que ocupaba la mayor parte de la actividad del grupo y donde días antes se había descubierto un nuevo sector río abajo. Durante la primera semana de julio, preparado ya el encuentro espeleológico con su campo base en Gopegi, los hombres y mujeres del GEMI se tomaron un descanso y convinieron en dejar la exploración de las nuevas galerías para las Jornadas que se iban a iniciar dos días después.

Pero... todos los exploradores saben que la tentación es fuerte. Josep Monné, un espeleólogo catalán que había acudido a Vitoria adelantándose a sus compañeros del G. E. Sabadell, solicitó a los organizadores que le guiaran a Mairuelegorreta unos días antes para poder recorrer la cueva con más detenimiento. El domingo 12 de julio, tras realizar unos pequeños trabajos en la zona con vistas a las Jornadas, algunos espeleólogos del GEMI accedieron a acompañar al catalán: integraban el grupo Juan Antonio Madinabeitia, Julio Arbosa, Jesús Ignacio Ortiz de Landaluze, José Luis Sáenz de Ugarte, Michel Ulibarri y José Miguel Sáez de Jauregi.   Entraron a la cavidad el domingo a mediodía, y caminaron hasta llegar a la zona de las galerías recientemente descubiertas; la marcha fue lenta ya que, además de que Monné iba sacando fotografías, no tenía un lugar adecuado para guardar los carretes y se le caían repetidas veces, por lo que había que recuperarlos. Sobre las 14:45, los expedicionarios se encontraban en la Galería de Pío XII, a unos 2 km de la entrada, descansando al pie de una rampa de 20 m. por la que debían trepar para emprender el camino de vuelta. Monné estaba de pie al borde de un pozo, cuando de repente resbaló; a pesar de que Arbosa intentó agarrarle, se precipitó por dicha sima cayendo 14 metros hasta el río.

El herido una vez fuera. Foto: Urturi / ARQUE / Mora (El Caso).


Domingo tarde: primeros intervinientes

Por suerte, con vistas a las Jornadas el pozo se halla instalado con una escala que no llega al agua; asegurado en precario, baja rápidamente por ella Julio Arbosa. Desde el final de la escala puede distinguir a Monné, observando que está inconsciente, tendido boca abajo en el agua. Salta los 4 metros que le faltan, llegando al herido a tiempo para sacarle la cabeza del agua y comenzar a practicarle maniobras de reanimación; mientras tanto, desciende José Luis Sáenz de Ugarte. Entre los dos sacan al herido para colocarle en un espacio fuera del río, pero tan reducido que alguno de ellos tiene que mantenerse continuamente dentro el agua. De esta forma se mantendrán las cinco horas que tarda en llegar la primera ayuda, ocupándose entre tanto Arbosa y Sáenz de Ugarte en mantener la temperatura del cuerpo de Monné usando el calor emitido por sus lámparas de carburo.

Entre tanto, los 4 compañeros que se habían quedado arriba se habían dividido. Un grupo permaneció al borde de la sima mientras los otros salieron a buscar ayuda. Afortunadamente, se daba la circunstancia de que algunos miembros del GEMI se encontraban en las cercanías, realizando exploraciones en la zona de Artzegi; entre otros se encontraban allí José Antonio Agorreta y Jaime Fariña. Hasta ellos llegó Madinabeitia, dando la alerta sin conocer todavía el estado del herido (después se sabría que tenía diversas contusiones y dos fracturas, mandíbula y antebrazo). El primer paso fue intentar localizar un médico en los alrededores.

 Parece que en este rescate intervinieron varios sanitarios. El practicante y miembro de la Sociedad Excursionista Jesús Ugarte, por ejemplo, realizó diversas labores. Por otra parte, según Jaime Fariña, el primer médico con el que consiguieron contactar “...cogió el botiquín, algunas medicinas y subimos de nuevo a la cueva. Dice: Pero yo no voy a entrar ¿eh? Mira, toma tú y te voy a decir lo que puede pasar: si está inconsciente cuidado, porque puede tener algún golpe en la cabeza; no lo mováis... (pero si no se movía no se sacaba!). Me dio unas instrucciones, el maletín, y ¡vete, ya me contarás! ¡Y se quedó allí! Y yo con el maletín hacia adentro”. Así, los espeleólogos quedaron encargados de los primeros auxilios.
Prospección en la Sierra de Badaia (1958). De izquierda a derecha: Polidura, Madinabeitia, Ortiz de Landaluze, Urrutia, Llanos, Fariña. Tumbado: Sáenz de Ugarte. Foto: GEMI.

Agorreta y Fariña fueron, por tanto, los primeros que accedieron al lugar donde se encontraban Monné, Sáenz de Ugarte y Arbosa; llegaron sobre las 20:00h. Tras administrarle una inyección analgésica/estimulante e intercambiar las ropas húmedas del herido con las suyas secas, valoraron la situación y consideraron que no se le iba a poder evacuar sólo con los recursos del GEMI; era necesario movilizar a los grupos de espeleología vecinos. Comenzaba así una sucesión de innumerables idas y venidas entre la galería Pio XII, la entrada de la cueva y el pueblo para dar la alarma primero, transmitir información después y guiar a los socorristas a traves de aquellas galerías que tan solo ellos conocían.
Julio Arbosa. Foto: GEMI.

En esos primeros momentos también consiguió acceder hasta el lugar del accidente Antonio Barrio, el cura de Gopegi, que tenía cierta experiencia espeleológica. Efectivamente, en varias ocasiones los miembros del GEMI se lo habían encontrado dentro de Mairuelegorreta, perdido con grupos de jóvenes del pueblo mientras recorrían el laberinto de galerías. Parece que no fue el único cura que entró: algunas crónicas señalan que varios jesuitas que se encontraban en los alrededores también acudieron a acompañar al herido y darle apoyo espiritual, practicándole entre otros la extremaunción –ritual católico tradicionalmente aplicado a las personas que están a punto de morir-.

En torno a las 20:30 horas se adentraba en la cavidad un nuevo grupo de rescate compuesto por miembros del GEMI. Hay que decir que lo alejado del lugar del accidente y el tratarse de salas de reciente descubrimiento hizo que incluso varios espeleólogos alaveses se extraviaran, llegando a pasar algunos grupos más de 9 horas dando vueltas por la intrincada caverna sin dar con el objetivo.


Madrugada: GEMI, lugareños y Fuerzas de Seguridad

Entre tanto, en el exterior no se conocía todavía el alcance del accidente. Se activaban los recursos de emergencia, enviando una ambulancia hasta la zona de los embalses. En torno a la medianoche, llegaron a Gopegi jeeps militares procedentes del 43º Regimiento de Artillería, transportando material diverso. Acudían efectivos de la Guardia Civil procedentes de Legutiano. La Sociedad Excursionista hizo llegar cuerdas y una percha de rescate mediante dos de sus miembros. Al mismo tiempo comenzaba una febril actividad para localizar espeleólogos de otros grupos que pudieran venir a ayudar en el socorro. Durante la noche, las labores de rescate recayeron principalmente sobre los espeleólogos del GEMI, participando en diversas labores Marieta Agorreta, y Ricardo Arbosa; naturalmente, muchos montañeros de la Sociedad Excursionista se volcaron prestando ayuda a sus compañeros de club  en las labores de exterior. El Puesto de Control se trasladaba del campamento de Gopegi a la entrada de Mairuelegorreta.

Entrada de Mairuelegorreta en 1959. Foto: Ortiz de Landaluze.

Relevado de su puesto, Sáenz de Ugarte llega al exterior en torno a las 00:00 dando noticia de la situación en el lugar del accidente; valga para valorar la dureza de la experiencia el hecho de que, a raíz de éste incidente, tomó la determinación de dejar la espeleología. Con información más precisa, los trabajos se van coordinando con más efectividad; así, a medianoche, el presidente del GEMI Lucio Lascaray solicita a través del Gobierno Militar vehículos, picos, palas, mantas y alimentos. Durante la madrugada, comienzan a practicarse trabajos de ensanchamiento en las gateras de acceso al lugar del accidente. Se establecen asimismo conexiones por teléfono entre Vitoria y Gopegi, y desde aquí a Mairuelegorreta por radio; queda pendiente la comunicación con el interior, que se sigue realizando mediante enlaces humanos.

Habiendo dejado todo listo para las Jornadas, Armando Llanos y MªNieves Urrutia habían pasado ese domingo en Pamplona; les esperan en la estación de Vitoria para notificarles el suceso. Llegan a Gopegi ya de noche, y en la zona de Manurga se encuentran en el monte con personas gritando y encendiendo unas tiras; son Guardias Civiles perdidos, que han subido sin luz y bajan quemando trozos de camisa para poder ver. Llegan a la boca de la cueva, donde se van concentrando los diversos grupos que acuden al rescate, y muchos vecinos. De hecho, los habitantes de Murua y Gopegi se volcaron en aportar alimentos a los grupos de rescate y guiarlos a través del monte; incluso un grupo numeroso llegó a acompañar a Barrio, el cura, hasta las galerías inferiores.

Para el grupo encargado de cuidar al herido, las horas pasaban lentamente. En torno a las 03:00 sus constantes vitales bajaron de forma alarmante, y se le administró una dosis de estimulantes. Superada la crisis cardíaca, no sucedió lo mismo con el malestar de Monné, a quien siguiendo los consejos médicos se evitaba dar comida y agua, pese a pedirlo el herido insistentemente.

El GEMI se pasó la noche intentando localizar a José María Martínez Peñuela, médico y responsable del Grupo de Espeleología de la Institución Príncipe de Viana, pero nada pudieron conseguir hasta las 7:00 de la mañana en que les comunicaron que se encontraba de viaje. Los esfuerzos en este sentido se dirigieron entonces a Vitoria: Gerardo López de Gereñu y MªNieves Urrutia se desplazaron a buscar otro médico que pudiera llegar hasta el herido; éste ya había recuperado la consciencia, pero el alcance de sus lesiones todavía se desconocía.  Contactan con Ángel Mendibil Ozamiz en la Policlínica, quien pese a no ser hombre de montaña (y sin haber visitado en su vida una cueva), muestra un excepcional arrojo y se muestra dispuesto a entrar. Así, a media mañana se le sube hasta la cueva, y se adentra en las galerías guiado por el grupo de Llanos. Tal como recuerda Urrutia, que pasó toda la noche en labores de intendencia: “...se le subió a tirón limpio, con cuerdas. No era de monte ni nada, de ciudad-ciudad. Y había que meterle, porque el accidente fue en lo más profundo que teníamos entonces, un sitio con un laminador... tremendo.”

José María Elejalde, espeleólogo del GEMI que se encuentra cumpliendo el Servicio Militar en Zamora, está llegando a Vitoria de permiso cuando recibe el aviso. Se desplaza hasta el lugar en moto, todavía vestido de militar, e inmediatamente toma la responsabilidad de guiar a un grupo de Guardias Civiles y jóvenes del pueblo hasta el lugar del accidente.

Mañana del lunes: espeleólogos de los grupos vecinos

Los grupos del médico y de Elejalde llegan más o menos al mismo tiempo a la galería de Pío XII. Los Guardias Civiles intentan bajar hasta el herido, pero tienen problemas y desisten en el intento. Es Elejalde quien baja y participa en su izado, envuelto en un saco y lonas de tienda de campaña, desde el agua hasta la primera cornisa. Allí es donde le examina el médico, quien junto a Julio Arbosa acompañará al herido durante todo el trayecto, ordenando paradas cuando su estado lo requiera. Son las 12:00 de la mañana del lunes cuando comienza a moverse el herido, y José Ángel Mendoza, espeleólogo del GEMI, se adelanta para notificarlo al exterior.

En su examen Mendibil observa debilidad en el pulso, administrándole diversos fármacos antibióticos y estimulantes. Como nota curiosa, estimando necesaria más cantidad de uno de ellos (Coramina), el médico escribe una receta improvisada sobre un billete de banco. Se encarga de sacarla Elejalde, que en ese momento es el único del grupo que conoce el camino de salida; los Guardias Civiles le reclaman para marcharse con él, pero Elejalde les da esquinazo para poder salir con más rapidez...
Receta original del Dr. Mendibil sobre un billete de 1 peseta.  
Archivo J. L. Sáenz de Ugarte.

Entre tanto, en el exterior, a lo largo de la mañana comenzaban a llegar los espeleólogos de otros grupos a Gopegi. Allá miembros del GEMI, entre ellos Emérita Moraza, les llevaban hasta la entrada de Mairuelegorreta; a medida que iban llegando, otros les guiaban al encuentro del herido. Entre ellos se encontraba José Antonio Agorreta: “...empezamos a llamar a los navarros y vizcainos, que vinieron inmediatamente... y entonces a acompañarles al lugar del accidente, sin dormir, deshechos... Pero no te creas que notas cansancio en esa situación, ¿eh? es increíble. Cuando estaba ya todo en marcha me desplomé y me quedé grogui en la entrada de Mairuelegorreta.”

Sabemos que el Grupo Espeleológico Vizcaíno fue de los primeros en llegar: según nos comunicaba Eugenio Sojo, contactaron con él al no poder localizar a Ernesto Nolte (responsable del grupo a la sazón) y varios miembros se desplazaron en el vehículo de la Diputación de Vizcaya, llevando entre otros materiales una percha de rescate tipo “cacolet” (desafortunadamente no podemos preguntar ya a Sojo, fallecido recientemente, pero es de suponer que quienes le acompañaron a Mairuelegorreta serían Gaizka Ugarte y Javier de la Hidalga, los miembros más activos y capaces por esas fechas).

En cuanto a los navarros de la IPV, poco antes de las 8:00 consiguieron contactar con Isaac Santesteban, quien a su vez localizó a Pedro Etxaleku. En palabras de Isaac: “...llevábamos dos cuerdas de 50 m. de nylon, las primeras que compramos. Yo iba vestido de San Fermín porque me tocaba el encierro; y Etxaleku igual, lo cogí preparado para correr. Cogimos un tren de escalas y lo cargamos en la Vespa; pasamos un frío... Luego dando vueltas buscando Mairuelegorreta. Subimos y lo menos 500 tíos en la puerta”. Los militares controlaban la entrada.


Espeleólogos, soldados y el Gobernador Civil en la mañana del lunes. Foto: Urturi (El Correo Español).

Los miembros de la SSCC Aranzadi llegaron desde diferentes localidades: Ortiz de Landaluze localiza a Félix Ruiz de Arkaute en la cama con fiebre, y éste se desplaza desde Tolosa para encontrarse en Gopegi con José Luis Txintxurreta, Modesto Zilaurren y Antonio Arratibel, procedentes de Oñati. Suben hasta el aparcamiento en varios vehículos, junto con dos periodistas y una señora del pueblo que acarrea huevos para los socorristas. Madinabeitia les acompaña a la entrada de la cueva, a donde llegan a las 13:30. En esos momentos, los militares están intentando establecer conexión entre la boca de Mairuelegorreta y el interior, y pretenden que los socorristas transporten los radiotransmisores. Juzgando tal esfuerzo inútil, Arkaute mantiene una airada discusión con ellos -pateo de aparataje incluído- que finaliza con la separación entre el equipo de espeleólogos, que entra a buscar al herido, y el de los militares, que quedan instalando las comunicaciones. Finalmente éstas consistieron en una línea de teléfono hasta la llamada Plaza de Toros, a unos 150 metros de la entrada.

En el centro, Txintxurreta y Arkaute disponiéndose a entrar. A la derecha, un periodista. Desconocemos la identidad del espeleólogo de la izquierda. Foto: Urturi (El Pensamiento Alavés) 

Momento de la extracción, donde distinguimos a Julio Arbosa (cuarto por la izquierda) y J.A. Madinabeitia (segundo por la derecha). Foto: ARQUE.
La progresión del herido a través de las galerías fue lenta, tardando unas 6 horas y media en recorrer una distancia que a paso normal no pasaba de 90 minutos. En las galerías inferiores, tras la primera rampa y una serie de gateras y zig-zags, la principal dificultad consistió en una galería desfondada que obligaba a hacer un pasacamillas con los socorristas empotrados en oposición; labor en la que participaron entre otros Fariña, Txintxurreta, Zilaurren, Arratibel y Madinabeitia. A continuación una galería amplia, seguida de otra gatera y una galería desfondada sobre el río, que hubo de ser salvada mediante una precaria tirolina. Tras varios pasos sin dificultad, se llegó al pie del principal obstáculo: un pozo ascendente de 20 metros. El herido presentaba una tensión muy baja, por lo que el Dr. Mendibil indicó que debía ser izado en posición horizontal.

Aparte de la complicación propia de la sima, hay que indicar que en esta zona hubo que salvar un considerable atasco. Fue en este punto donde se incorporaron al rescate navarros y vizcaínos, que se encontraron con una decena de militares colgados en las paredes de este pozo, y varios metros de cuerda de cáñamo -hinchada e inutilizable- por encima de la camilla. El único material de rescate con el que contaban eran las dos cuerdas de 50 metros y la percha. Santesteban tomó la iniciativa y salvó el pozo rapelando desde un anclaje natural, ordenando retirar las cuerdas inservibles; realizaron una instalación con 3 cuerdas, usando escalas para enganchar la camilla en horizontal; la experiencia y forma física de estos equipos, bregados en grandes verticales, resultó ser clave para superar esta dificultad.

Una vez extraída la camilla, un grupo tuvo que permanecer en este lugar sacando a todos los jóvenes del pueblo con el cura, que todavía se encontraban abajo sin equipo, calzados con alpargatas y víctimas de la fatiga. En cuanto al herido, la única  dificultad que restaba era un paso en oposición; después del mismo, la camilla fue porteada por la Calle de San Ildefonso, ascendiendo hasta la Plaza de Peña Grande y recorriendo las grandes galerías hasta el exterior. Monné salió de la cueva a las 18:30 acompañado por unos 30 socorristas. Entre ellos se encontraban todavía Julio Arbosa y Juan Antonio Madinabeitia, quienes habían participado ininterrumpidamente en las labores de rescate durante más de 24 horas.

Asistido por montañeros de la Excursionista Manuel Iradier, el herido fue descendido hasta el Jeep militar que había conseguido llegar hasta 500 m. de la cueva; una hora después, éste alcanzaba la ambulancia que esperaba en los embalses, donde se le practicó una transfusión de sangre. El herido quedó ingresado en el Hospital Civil de Santiago de Vitoria-Gasteiz durante varios días, acompañado de su esposa, hasta que su estado permitió el traslado a Sabadell.

Rescatadores y rescatado en el Hospital de Santiago. De izquierda a derecha, arriba: Jesús Ugarte, José Miguel Sáez de Jauregi, Ricardo Arbosa, Jose Luis Sáenz de Ugarte, Julio Arbosa. Abajo: Michel Ulibarri, Josep Monné y su esposa.

Probablemente las personas y grupos de espeleología mencionados en este relato no fueron los únicos que participaron en este rescate; debemos tener en cuenta que en aquella época los miembros del GEMI participaban asiduamente en las exploraciones interclub organizadas por el G.E. Edelweiss en Ojo Guareña (Burgos), colaborando estrechamente con infinidad de grupos. No obstante, la proverbial discreción de los espeleólogos suele llevar a que -antes como ahora- su protagonismo quede relegado frente a la actuación de los grupos profesionales. Tengamos, pues, presentes a aquellos que no figuran pero que a buen seguro estuvieron.

Este incidente tuvo una gran cobertura en los medios de comunicación de la época, cosa que es comprensible dado que el muy mediático accidente de Marcel Loubens en la Piedra de San Martín se había producido tan solo 7 años antes. Así, lo ocurrido en Mairuelegorreta corrió como la pólvora sembrando la alarma entre la población de Vitoria, hasta el punto de que en el transcurso del rescate el GEMI tuvo que establecer un servicio de prensa para ir difundiendo ordenadamente la información sobre su desarrollo.

Así finalizó, afortunadamente, el rescate de Mairuelegorreta 1959; un hito en la historia de la espeleología vasca que ilustra de forma magnífica la colaboración que los exploradores del karst siempre han mantenido por encima de fronteras administrativas, y que contribuyó, sin duda, a que se hiciera más patente la necesidad de la organización del Espeleosocorro en nuestro país.


De izquierda a derecha y de arriba abajo: Eugenio Sojo (GEV), José Luis Txintxurreta (Aranzadi), Isaac Santesteban (IPV), y José Luis Sáenz de Ugarte, Pepe Elejalde, Armando Llanos, MªNieves Urrutia, Jaime Fariña, José Antonio Agorreta y Emeri Moraza (GEMI-GEA). Fotos: Oier Gorosabel.

Notas:
•    El presente artículo ha sido elaborado en el contexto de una investigación más amplia que estamos llevando a cabo sobre la Historia de la Espeleología Vasca entre los años 1950-70; se ha completado con bibliografía y hemeroteca de la época.
•    Todos los datos aportados en este artículo provienen de comunicación personal o bibliografía, y están respaldados por su correspondiente cita.
•    Agradecemos a los compañeros de la Unión de Espeleólogos Vascos sus correcciones y sugerencias; y muy especialmente a los espeleólogos veteranos que han ayudado con su testimonio.

Bibliografía:
•    AMET. 2010. Entrevista: Modesto Cilaurren, Jose Luis Chinchurreta, Antonio Arratibel. Karaitza, 18:38-39. Euskal Espeleologoen Elkargoa, Oñati.
•    GEA. 1989. GEMI-CADIE. In: GEA. 1989. Historia de la espeleología alavesa. Memoria. 25 años del Grupo Espeleológico Alavés (1962-1987). Arabako Foru Aldundia.
•    GEMI. 1959. Algo sobre el accidente de Mairuelegorreta. Boletin Grupo Excursionista Manuel Iradier. 1959ko abuztua.
•    SAENZ DE UGARTE, José Luis. Memorias. Espeleologiari buruzko atala. Argitaratu gabea.
•    SANTESTEBAN, Isaac. 2006. Memorias de un espeleólogo. Ed. Sahats.
•    SEMI. Memoria del accidente ocurrido al Sr. Monné Porqueras el día 12 de julio de 1959 en las cuevas de Mairuelegorreta (Gorbea). Argitaratu gabea.
•    Hemeroteca: Pueblo, El Correo Español, La Voz de España, El Pensamiento Alavés, El Caso.

2016/03/07

Una cavidad con dos nombres. Buscando un consenso toponímico sobre Atxurra y Armiña.

MG-022

Revisión bibliográfica parcial a 27 de septiembre de 2015.

Oier Gorosabel Larrañaga
ADES Espeleologia Elkartea

Justificación de este informe preliminar


Las cavidades subterráneas sitas entre los caseríos de Armiña y Atxurra (Amoroto, Bizkaia) vienen siendo objeto de estudio desde hace aproximadamente 130 años. Dado que, afortunadamente, lo seguirán siendo en adelante, se hace preciso un consenso sobre su toponimia entre los diversos especialistas que desarrollan investigaciones en estas cuevas.

Pese a que mi deseo sería hacer un trabajo de documentación exhaustiva, actualmente no me es posible dedicar muchas horas a los archivos y voy más despacio de lo que quisiera. Es por eso que, teniendo en cuenta que el equipo de arqueólogos de Rios-Garaizar & Cía ha iniciado recientemente una nueva campaña de excavaciones en Atxurra, y que estos trabajos generarán una serie de documentos, me decido a presentar los resultados obtenidos hasta la fecha que, si no completos, son a mi juicio bastante aclaratorios y pueden servir para llegar a un acuerdo sobre el tema toponímico

Enunciado del problema


Actualmente, existe una disparidad por parte de los diferentes equipos de especialistas que estudian la caverna MG-022 a la hora de denominarla. A grandes rasgos:
•    Los paleontólogos y arqueólogos se refieren a su boca superior como “Atxurra”, y a su boca inferior como “Armiña”.
•    Los zoólogos y resto de espeleólogos la denominan “Atxurra” en su totalidad, que es también el nombre por el cual se conoce actualmente por la población en general.


Caracterización de las cavidades de referencia


La unidad kárstica de Mereludi se encuentra entre Amoroto y Berriatua; de hecho una de las cuevas objeto de este informe (Cueva de las Lamiñas) constituye uno de los hitos que históricamente ha separado ambos municipios. Este karst esta cruzado de S a N por un río que recibe diferentes nombres según la zona por la que pasa; en el tramo que nos ocupa, se le llama Zulueta. En el lado E de este río se encuentran los montes Atxarre (267 m) y Gaztelukoatxa (183 m), donde se localizan las cavidades de mayor envergadura, entre ellas las que nos interesan, y que constituyen el sistema de drenaje hídrico del polje o valle ciego de Elizburu. En el lado W del río Zulueta se encuentra el monte Atxamonte (181 m), con un número de cavidades similar a la de la otra ribera, aunque todas ellas de menor desarrollo. Tomada en conjunto, la unidad de Mereludi presenta una elevada karstificación: en sus 2 km cuadrados llevamos catalogadas más de 30 cuevas, que en conjunto sobrepasan los 7.000 m. de espeleometría.

Para no confundirnos, en este informe designaremos las cavidades por los códigos que actualmente portan en el Catálogo Espeleológico del ADES.

Espeleológicamente hablando, se trata de dos grutas, de las cuales la primera tiene dos bocas (cada una con su  código, dado que se hallan a considerable distancia y su conexión se ignoraba hasta 1977 ) y la segunda tres bocas (con un sólo código, debido a su contigüidad).

MG-020

MG-020

 
•    Boca inferior del conocido actualmente como “Sistema de las Lamiñas”, principal vía de drenaje del poljé de Elizburu.
•    Coordenadas:  540915 / 4797319


MG-021

MG-021


•    Boca superior del llamado “Sistema de las Lamiñas”.
•    Coordenadas: 541008 / 4797285.


MG-022

MG-022


•    Esta cavidad presenta tres bocas: una superior (la histórica, donde se encuentra el yacimiento principal) y dos inferiores (aparecidas por voladuras artificiales: una de grandes dimensiones, y una pequeña grieta). Las coordenadas y la foto corresponden a la boca principal inferior.
•    Coordenadas: 541022 / 4797180

Revisión bibliográfica

Las referencias de las cavidades MG-020 y MG-021 son pocas; no así las de la MG-022, que ha generado una extensa bibliografía a lo largo de los años. No obstante, hay que tener en cuenta que la información que puede aclarar el asunto que nos ocupa se encuentra en los estudios publicados a principios del S. XX por los especialistas que visitaron las cuevas de primera mano; la mayoría de los estudios posteriores son revisiones o recopilaciones que se limitan a citar los datos de artículos anteriores (e incluso “acomodarlos”; así, el GEV en su catálogo encaja las referencias antiguas a la cueva de “las Errecas”, “Amoroto” o “Berriatúa” en los epígrafes correspondientes a “Achurra” o “Armiña”, según se refieran a una u otra boca de la MG-022).

A continuación presento ordenados por fecha los artículos que considero más significativos para determinar la toponimia de cada cavidad. Estos estudios vuelven a aparecer en el apéndice II, en orden alfabético junto con todo el resto de referencias que he logrado recopilar hasta hoy.

MG-020

No hay duda sobre su topónimo: Cueva de las Lamiñas. Referencias:
•    1896. PUIG Y LARRAZ, G. Cavernas y simas de España. Descripciones recogidas, coordinadas y anotadas por Gabriel Puig y Larraz. Boletín de la Comisión del Mapa Geológico de España. XX. Tomo I. Segunda serie (1894). Madrid. Se recoge una referencia de un trabajo de campo (inédito al parecer) de Ramón Adán de Yarza, aunque es dudoso si corresponde a esta cueva o a la de Oibar (Gizaburuaga). Vuelto a publicar en: ANONIMOA. 1897. Las cuevas de Vizcaya. Euskal-Erria Revista Bascongada XXXVI:138-141. Donostia. P.140.
•    1968. NOLTE E. Catálogo de simas y cuevas de la provincia de Vizcaya. Bizkaiko Foru Aldundia. Bilbo. P. 42.
•    1978. GEV. Cueva de Kobaua (Markina). Cueva de las Lamiñas. In: Noticiario. Kobie 8:193. Bilbo.
•    1985. GEV. Catálogo de cuevas de Vizcaya. Bizkaiko Foru Aldundia. Bilbo. P. 39.

MG-021

En la literatura encontramos tres referencias de la cueva MG-021 (boca superior del “Sistema de las Lamiñas”), todas ellas modernas, y que se refieren a ella como Armiña, con cierta confusión en cuanto a topografía y números ordinales:
•    1968. NOLTE E. Catálogo de simas y cuevas de la provincia de Vizcaya. Bizkaiko Foru Aldundia. Bilbo. P. 95, denominándola “Armiña I”.
•    1982. MARCOS JL. Carta arqueológica de Vizcaya. Primera parte. Yacimientos en cueva.  Cuadernos de Arqueología de Deusto 8. Bilbo. P.160-161. El autor se refiere al yacimiento de las galerías interiores de MG-022, pero publica la topografía de MG-020 y MG-021 (Sistema de las Lamiñas). Confusión derivada, probablemente, de que a la fecha de publicación de este libro el nombre “Armiña” era el usado corrientemente para designar a MG-021, y no a la boca inferior de MG-022.
•    1985. GEV. Catálogo de cuevas de Vizcaya. Bizkaiko Foru Aldundia. Bilbo. P. 91, denominándola “Armiña II”.

MG-022

Debido a sus múltiples yacimientos, esta cavidad es la cueva más citada de Mereludi  (junto con la cueva de Goikolau). A continuación doy la relación de los diferentes nombres con los que se cita, junto con las publicaciones en las que aparecen:

Amoroto

•    1882. ANONIMOA. La cueva de Amoroto. In: Variedades éuskaras.Euskal-Erria VI: 274-276. Donostia. Reproducción de una información enviada por el corresponsal en Aulestia de El Noticiero Bilbaíno en dicho periódico. Usa el nombre “cueva de Amoroto” para referirse a MG-022 en su conjunto.
•    1882. IRURROARIZAGA, G (sin firmar). La gruta de Amoroto. In: Variedades éuskaras. Euskal-Erria VI(8): 244-245. Donostia. Reproducción de una carta relatando la visita a la cueva del  médico titular de Amoroto, enviada el 12 de junio a El Noticiero Bilbaíno. Usa el nombre “cueva de Amoroto” para referirse a MG-022 en su conjunto.

Atxurra

•    1882. ENCISO, J. La gruta de Achurra o de Amoroto. In: Variedades éuskaras. Euskal-Erria VII: 268. Reproducción parcial de una carta enviada al diario El Liberal, donde se menciona la exploración de la “cueva de Achurra” (MG-022 en su conjunto) por Ramón Adán de Yarza y José María Solano (Marqués del Socorro), recogiendo diversos restos paleontológicos (entre ellos Ursus spelaeus) en las galerías internas, concretamente en el punto en que los pisos superior e inferior comunican, así como efectuando observaciones hidrogeológicas.
•    1882. F.R. La gruta de Achurra. In: Variedades éuskaras. Euskal-Erria VII: 134-135. Donostia. Reproducción de una noticia aparecida en El Noticiero Bilbaino. La denominación “gruta de Achurra” se refiere a MG-022 en su conjunto.
•    1899. MARTÍNEZ DE LA ESCALERA, Manuel. Examen del Grupo Bathyscia de España. An. Soc. Esp. Hist. Nat. XXVIII:363-412. Madrid. Estudia la especie Bathyscia cantabrica sobre 300 ejemplares recogidos en las grutas “del calvario” (Garratxa/Lumentxa) y “Achurra”. Por el elevado número de ejemplares, podemos inferir que en la MG-022 la recogida no se limitó a la boca superior; y que, por tanto, designa con el nombre Atxurra a todo el conjunto de la MG-022.
•    1911. JEANNEL, Rene. Biospeologica XIX. Revision des Bathysciinae (Coleopteres silphides). Morphologie, distribution géographique, systématique. Archives de Zoologie Expérimentale et Générale 5(VII):1-641. Paris. Menciona la cueva de Atxurra repitiendo los datos aportados por MARTÍNEZ DE LA ESCALERA 1899.
•    1923. BARANDIARAN JM. Un personaje de la mitología vasca. Homenaje a don Carmelo de Echegaray. Gipuzkoako Foru Aldundia. Donostia-San Sebastián. (no consultada)
•    1934. BARANDIARAN JM. El hombre primitivo en el País Vasco. Itxaropena, Zarautz. Se cita Atxurra en la P.23. (no consultada).
•    1936. WOLF, B. Animalium Cavernarum Catalogus. 3 liburuxka. Ed. Dr. W. Junk, s'-Gravenhage. A pesar de que no he podido consultar directamente la obra, me ha sido posible realizar una búsqueda de palabras sueltas.   Así, he podido comprobar que en la p. 258 se menciona el nombre “Escalera” y en la p. 259 “Achurra”, por lo que deduzco que la referencia es a las muestras zoológicas recogidas por Martinez de la Escalera en diversas galerías de la MG-022. Añadir que no se mencionan los nombres “Armiña”, “Armina”, “Berriatua” ni “Amoroto”, y que a pesar de que en el catálogo GEV de 1985 se indica que en la p. 447 de esta obra se menciona la MG-022 (bajo el nombre Atxurra o Armiña, no he podido comprobarlo), la búsqueda no arroja resultado alguno correspondiente con esa página.

Errecas

•    1892. ADAN DE YARZA R. Descripción física y geológica de la provincia de Vizcaya. Memorias de la Comisión del Mapa Geológico de España. Madrid. No se adjudica topónimo propio a la cueva, mencionándose únicamente que “está situada en la ladera oriental del barranco de Las Errecas, hacia el límite de las jurisdicciones municipales de Amoroto y Berriatúa“ (p.120-121). Referida a la totalidad de MG-022 (sin hacer distinción entre bocas superior e inferior).
•    1896. PUIG Y LARRAZ, G. Cavernas y simas de España. Descripciones recogidas, coordinadas y anotadas por Gabriel Puig y Larraz. Boletín de la Comisión del Mapa Geológico de España. XX. Tomo I. Segunda serie (1894). Madrid. En la p.348 se denomina con este nombre al conjunto de MG-022. La parte correspondiente a Vizcaya de esta publicación se reproduce literalmente en: 1897. ANÓNIMO. Las cuevas de Vizcaya. Euskal-Erria Revista Bascongada XXXVI:138-141. Donostia.
•    1913. GALVEZ CAÑERO, A. Nota acerca de las cavernas de Vizcaya. Extracto del Boletín del Instituto Geológico de España. Imp. Antonio Marzo. Madrid. En la p.8 usa este nombre para referirse a los hallazgos de Ursus spelaeus por Adan de Yarza y el Marqués del Socorro en las galerías interiores de MG-022.

Berriatua

•    1909. HARLE, Edouard. Essai d'une liste des mammiferes et oiseaux quaternaires connus jusqu'ici dans la Peninsule Iberique. Bull. Soc. Géol. Fr. 4(9):355-370. Paris. En la p.357 señala la “grotte de Berriatua” como origen del 5º metacarpiano de Ursus spelaeus que Pío Vidal, del Museo de Ciencias Naturales de Madrid, le enseña. En ese punto introduce una referencia a Adan de Yarza 1892; consideramos por tanto que éste procede del yacimiento que éste con el Marqués del Socorro localizó en las galerías interiores de MG-022.
•    1911. ALZOLA, Pablo. A la Comisión de Monumentos de Vizcaya. Plan para organizar la exploración de las cavernas en esta provincia. P.10-34. In: AUTORE ASKO. 1911. Boletín de la Comisión de Monumentos de Vizcaya. 3º hiruhilekoa. Bizkaiko Foru Aldundia. Bilbo. 34 pp. Se menciona repetidas veces la cueva “de Berriatúa” (pp. 8,14,22,26,33), sin adjudicarle ningún topónimo propio, refiriéndose a los hallazgos de Ursus spelaeus por parte de Adán de Yarza y el Marqués del Socorro en las galerías interiores de MG-022. En la p. 215 menciona que dichos restos fueron enviados al Museo de Historia Natural de Madrid, citando como fuente  bibliográfica <<“Les mammifires et oiseaux quaternaires de la Peninsule Iberique. Ursus spelaeus Blum”. Grotte de Berriatua. Pág. 69.>> refiriéndose sin duda a HARLE 1911, publicación en cuya p.69 se hace referencia al 5º metacarpiano antes mencionado. La cueva se menciona de nuevo en las pp. 321 y 356. Artículo reproducido parcialmente en: ALZOLA MINONDO, Pablo. 1912. La exploración de las cavernas en Vizcaya. Euskal-Erria Revista Vascongada LXVI:212-215,272-277,317-321,353-357. Donostia.
•    1911. HARLE, Edouard. Les mammifères et oiseaux quaternaires connus jusqu'ici en Portugal. Mémoire suivi d'une liste générale de ceux de la Péninsule Ibérique. Communicaçôes da Commissâo do Serviço Geologico de Portugal VIII(1910-1911):22-86 eta 5 lamina. Lisboa. Se reproduce la referencia de HARLE 1909, denominándola “grotte de Barriatúa” (sic), p.69.
•    1912. HARLE, Edouard. Ensayo de una lista de mamíferos y aves del cuaternario conocidos hasta ahora en la Península Ibérica. Boletín del Instituto Geológico de España (lehen: Boletín de la Comisión del Mapa Geológico de España) XXXII(XII)II seriea (1911 urteari buruz):135-163, lamina batekin. Inp. Antonio Marzo, Madrid. Misma referencia al 5º metacarpiano de 1909, con igual denominación de “gruta de Berriatúa” (p. 138).

Armiña


1910. HARLE, E. Les mamifères et oiseaux quaternaires de la Peninsule Ibérique. Ursus spelaeus Blum. Grotte de Berriatúa (Armiña). Com. Serv. Geológico. Madrid. Al inicio de esta revisión, ésta era la primera cita que me constaba como “Armiña” para designar la boca inferior y galerías interiores de MG-022, pero parece tratarse de una referencia bibliográfica errónea que yo he localizado por primera vez en BARANDIARAN MAESTU 1970 y que se encuentra reproducida posteriormente en infinidad de publicaciones. Tras realizar pesquisas en la Biblioteca del IGME (donde me informan de que no ha existido revista alguna denominada “Comunicaciones del Servicio Geológico”) y en la Biblioteca Nacional de Portugal (donde sí ha habido una revista llamada Communicaçôes da Commissâo do Serviço Geologico de Portugal, en cuyo número de 1911 – es decir, correspondiente a 1910-1911- aparece efectivamente un artículo de Harlé, pero no exactamente con ese título), mi conclusión es que ésta referencia se trata de una confusión entre varios artículos de título similar (HARLE 1909, HARLE 1911, HARLE 1912), quizás también mezclada con la nota a pie de página antes mencionada en ALZOLA 1911, y que el nombre “Armiña” de la referencia  es una nota aclaratoria añadida por el propio Barandiaran Maestu.

Por tanto, la primera referencia real que he podido encontrar como “Armiña” sobre la boca inferior  de MG-022 es la siguiente:
•    1917. BARANDIARAN, J M. Discurso leido en la solemne apertura del Curso Académico de 1917-1918, en el Seminario Conciliar de Vitoria. Euskal-Erria LXXVII:386-392. Donostia. Se menciona en la p.388, como lugar donde Gálvez Cañero localizó restos humanos y de Rangifer tarandus.

No obstante, dos años después encontramos esta cita del mismo autor:
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1919. JM. Prehistoria. P.333-363. In: AUTORE ASKO. 1919. Primer Congreso de Estudios Vascos: recopilación de los trabajos de dicha asamblea, celebrada en la Universidad de Oñate del 1 al 8 de septiembre de 1918, bajo el patrocinio de las diputaciones vascas. Eusko Ikaskuntza, Donostia. 999 pp. En la p.340 se menciona que “Las cuevas de Aitzkirri (Oñate), Aitz-bitarte (Renteria), Mairuelegorreta (Gorbea), Armiña, Balzola, Berriatúa (Vizcaya) contenían huesos de Ursus spelaeus, Ranyifer tarandus, etc.“. Llama la atención el que se mencionan Armiña y Berriatua como dos referencias diferentes. En la p. 351 vuelve a mencionarse Armiña en relación a su magdaleniense.

Como queda dicho, a partir de esta época esta denominación se generaliza (sólo en la literatura sobre el yacimiento arqueo/paleontológico de MG-022) hasta nuestros días.


Otras

Por la fecha en que se publicaron, considero que estas publicaciones podrían arrojar información valiosa para determinar el momento y las razones por las cuales comenzó a denominarse “Armiña” a la boca inferior de MG-022.
•    1916. OBERMAIER, H. El Hombre Fósil. Madrid. BARANDIARAN MAESTU 1970 dice que menciona  el yacimiento de Armiña/Errekas. En el catálogo GEV se habla de una referencia en la p.171.
•    1925. OBERMAIER, H. El hombre fósil. (2º edizioa) Comisión de investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas. Mem. 9. Madrid. Esta 2ª edición parece ser la única fuente de referencia sobre los hallazgos de Gálvez Cañero, dado que los informes y piezas originales de Gálvez están perdidos). Sería interesante comprobar el nombre que usa en esta 2ª edición para la boca inferior de MG-022, y si ha variado respecto de la primera .

Otras fuentes de información


En el trabajo de campo del ADES, entre otros datos, acostumbramos a recoger rutinariamente los testimonios de los lugareños en cuanto a topónimos se refiere. En los diversos trabajos que venimos realizando en el karst de Mereludi, hemos tenido ocasión de preguntar en repetidas ocasiones por la denominación de la gruta MG-022, comprobando la mayoría de las veces que la misma -sin distinción entre sus bocas- es conocida actualmente en la zona por el nombre de Atxurra. Así lo atestiguan, por ejemplo:
•    Anton Gabiola, natural de Amoroto (zona del caserío Ajubita) y propietario del local de Lekeitio donde trabaja Oier Gorosabel.
•    “Altzalei”, uno de los integrantes principales de la Asociación Cultural Goikolau (Berriatua), conocido de Juan Carlos López Quintana.
•    Josefina Bereikua (nacida en el caserío Okabijo, Amoroto, contiguo a la boca MG-021) y madre del paleontólogo Xabier Murelaga..

Aun así, no podemos dejar de mencionar que muchas veces se nos han dado también en el barrio respuestas ambiguas, refiriéndose al conjunto de MG-021-022 como “las cuevas de Atxurra” o “las cuevas de Armiña” (nombres que, en realidad, corresponden a los dos caseríos entre los cuales se encuentran estas cavidades), dependiendo del interlocutor. De hecho, también hay gente que directamente nos dice que dichas cuevas no tienen nombre, o que al menos ellos lo desconocen. Esto no es una excepción, al contrario: fuera de contadas cavidades con nombre propio (Lamiñak, Lezandipe, Jentilkoba, Lezate...), es un hecho indiscutible que la mayoría de las cuevas de nuestro entorno carecen de topónimo específico. De hecho, tras la rutinaria pesquisa toponímica, generalmente acabamos designándolas arbitrariamente con los nombres de los montes, bosques o caseríos adyacentes a las cuevas.

Volviendo a la denominación actual generalizada (“Atxurra”, para todas las bocas de MG-022),  basta una somera búsqueda para comprobar que está extendida desde hace varias décadas, tanto a nivel popular como académico. Incluyo algunos ejemplos:

Fotografía del archivo de Indalecio Ojanguren (fallecido en 1972), que etiquetó la fotografía de la boca inferior de MG-022 como “Cueva de Atxurra”.

 

Artículo de Carlos Galán (SCN Aranzadi, 1997), con una relación de cavidades en las que se ha registrado la presencia de murciélagos. Aparecen diferenciadas Armiña y Atxurra, por referirse sin duda la primera al sistema MG-020/021 y la segunda a MG-022 (y no a las diferentes bocas de MG-022).


 
Noticia de 2013, según nota de prensa del GV y de la DFB, notificando la limitación del acceso a la cueva MG-022 en su conjunto, denominándola Atxurra.


Discusión

Mientras en alguna de las publicaciones que falta por revisar no encontremos el motivo de que se comenzara a aplicar el nombre “Armiña” a la boca inferior de MG-022 en torno a 1917, solo hay lugar para la conjetura.

¿Fue José Miguel Barandiaran el autor del cambio? Si es así, sin duda no se trató de un error: según me relata Juan Carlos López Quintana, Barandiaran se caracterizaba por recoger cuidadosamente los nombres de los lugares donde trabajaba. Aun así, dudo de que el testimonio de los habitantes del lugar a principios del s.XX hubiera arrojado un resultado distinto al de hoy en día; y teniendo en cuenta que es poco probable que la boca inferior de MG-022 haya tenido nunca un topónimo propio (fue abierta a base de explosivos en 1882), hemos de pensar que se designó como “Armiña” arbitrariamente. Ignoramos el motivo, que desde luego no pudo ser el facilitar la distinción de los yacimientos de las galerías inferiores y la boca superior (ya que este último no se descubrió hasta 1929).

Aun así, tengo dudas sobre la autoría de Barandiaran: la primera mención como “Armiña” que he encontrado es en BARANDIARAN 1917, y la primera vez que visita el yacimiento de las galerías inferiores me consta en 1919.

No obstante, si damos por bueno que la nueva denominación pretendía facilitar los diversos estudios desarrollados en la caverna MG-022, es evidente que tal objetivo no se ha conseguido. Al contrario: con el paso de los años hemos llegado a una situación de duplicidad denominativa que es necesario atajar para no seguir profundizando en la confusión.

No hay duda de que intentar corregir esta situación va a traer quebraderos de cabeza (infinidad de publicaciones van a ver desajustadas sus referencias); pero no es menos verdad que proseguir en la situación actual es seguir ahondando en dicha confusión, y aplazando este ajuste toponímico no vamos a conseguir más que ir aumentando el número de estudios que necesitarán ser revisados en un futuro.

¿Qué resolución tomar? Tal como arbitrario fue el desdoblamiento de nombres, arbitraria debe ser la solución que demos al dilema en el que nos hallamos. Esta exposición requerirá de una discusión cara a cara entre las partes en discordia, con el compromiso de llegar a algún acuerdo.

Parecería lógico optar por los nombres actualmente más aceptados, ya que la denominación “Armiña” para la boca inferior de MG-022 no ha calado fuera del ámbito paleonto-arqueológico y en términos absolutos hay más gente (zoólogos, espeleólogos, lugareños, Diputación Foral, Gobierno Vasco) que se refiere a la totalidad de MG-022 como Atxurra, sin solución de continuidad desde 1882 hasta el día de hoy. En cualquier caso, esto puede ser objeto de discusión porque no podemos obviar que los arqueo-paleontólogos cuentan a favor de su doble denominación con una extensísima bibliografía.

Debo recordar que en esta revisión quedan muchos cabos sueltos, sobre todo la revisión de ciertas publicaciones, antes señaladas, que podrían ser claves para determinar las razones por las que se comenzó  a denominar “Armiña” a la boca inferior de MG-022. Otro dato interesante a comprobar podría ser el que aporta APELLANIZ 1973, indicando que Atxurra se encuentra “En terrenos del caserío Atxurra aundi del que toma nombre. Está unida a la cueva de Armiña por el interior y a veces es confundida con ella. Hay otra entrada abierta junto a la carretera”. Merecería la pena comprobar si las dos bocas se encuentran en propiedades diferentes, dado que este detalle puede tener que ver con el desdoblamiento toponímico.

Conclusiones

La revisión bibliográfica hecha hasta fecha de hoy permite sacar las siguientes conclusiones, sin perjuicio de que puedan ser modificadas por la aparición de nuevos datos:
1.    La controversia se limita a la boca inferior de dicha cavidad MG-022, no existiendo desacuerdo alguno sobre la denominación de la gruta MG-021 (Armiña ) ni sobre la boca superior de MG-022 (Atxurra).
2.    La caverna MG-022 (refiriéndose a su totalidad) ha sido mencionada de diferentes formas en las publicaciones: “cueva de Amoroto” (en el momento de la apertura de la boca inferior en 1882), “cueva de Atxurra” (desde 1882 hasta la actualidad),  “cueva de las Errecas” (desde 1892 hasta 1913), “cueva de Berriatúa” (desde 1909 a 1912).
3.    La boca inferior de MG-022 comienza a ser llamada “Armiña” por arqueólogos y paleontólogos en torno al año 1917, denominación que han seguido utilizando hasta nuestros días.
4.    Paralelamente, los zoólogos vienen designando la caverna MG-022 (con todas sus bocas) con el nombre de Atxurra desde 1899 hasta la actualidad; es decir, la denominación actualmente extendida entre espeleólogos, población en general y Administración.

Por todo ello, mi propuesta consiste en:
a.    Fijar la denominación de MG-022 como “Atxurra”, refiriéndonos a sus diferentes partes como “boca superior de Atxurra”, “piso superior de Atxurra”, “boca inferior de Atxurra”, “piso inferior de Atxurra”, etc etc etc (es decir, dar carta de naturalidad a la denominación más extendida actualmente).
b.    Fijar la denominación de MG-021 como “Armiña”.

Finalizo este informe preliminar a fecha 27 de septiembre de 2015, y lo someto a la consideración de mis compañeros del ADES, así como de Juan Carlos Lopez Quintana, Joseba Rios-Garaizar, Diego Garate y Mikel Unzueta, con el compromiso de recoger los comentarios, correcciones y aportaciones que se consideren oportunos, con vistas a la ulterior discusión de esta propuesta.

Oier Gorosabel Larrañaga
ADES Espeleologia Elkartea

Apéndice I: topografía MG-022

 

Apéndice II: lista bibliográfica


A continuación listamos todas las referencias bibliográficas que hemos recopilado, incluyendo las mencionadas en los apartados anteriores, por orden alfabético de autores.

•    ADAN DE YARZA, Ramón. 1892. Descripción física y geológica de la provincia de Vizcaya. Memorias de la Comisión del Mapa Geológico de España. Madrid.
•    AGUIRRE ANDRES, A. 1953. Arqueología vizcaína. Rev. de Estudios Vascos Zumárraga 2:58. Bilbo. (Atxurra, Armiña izenakin).
•    ALTUNA, J. 1966. Mamiferos de clima frio en los yacimientos prehistóricos del País Vasco. Munibe 28(1-4):65-68. Donostia. Se mencionan los restos de reno de Armiña, es decir los del yacimiento localizado por Gálvez y Cañero en las galerías bajas de MG-022, identificados por Harlé.
•    ALTUNA, J. 1971. El reno en el Würm de la Península Ibérica. Munibe XXIII(1):71-90. Donostia-San Sebastián. Mencionando la información que da Obermaier (1925) sobre los hallazgos de Gálvez Cañero en Armiña, referida por tanto a las galerías inferiores de MG-022.
•    ALTUNA, J. 1972. Fauna de Mamíferos de los yacimientos prehistóricos de Guipúzcoa. Munibe 24(1-4):1-464. Donostia-San Sebastián. Analiza separadamente los diferentes yacimientos de la MG-022: los de las galerías inferiores del interior (el hallado por Gálvez Cañero y una cata practicada por el mismo Altuna), que denomina Armiña, y el de la entrada superior localizado por JM Barandiaran en 1929, que denomina Atxurra.
•    ALTUNA, J. 1972. Fauna de Mamíferos de los yacimientos prehistóricos de Guipúzcoa. Munibe 24(1-4):1-464. Donostia-San Sebastián. Analiza separadamente los diferentes yacimientos de la MG-022: los de las galerías inferiores del interior (el  hallado por Gálvez Cañero y una cata practicada por el mismo Altuna), que denomina Armiña, y el de la entrada superior localizado por JM Barandiaran en 1929, que denomina Atxurra.
•    ALTUNA, J. 1974. Hallazgos de mamíferos pleistocenos en Vizcaya. Kobie 5, 1974, p.38. Entre otros datos, se menciona la determinación de Rangifer tarandus en 1909 por Harlé, en las muestras recogidas por Gálvez Cañero a principios del s.XX en la gruta de Armiña (galerías interiores de MG-022).
•    ALZOLA MINONDO, Pablo. 1911. A la Comisión de Monumentos de Vizcaya. Plan para organizar la exploración de las cavernas en esta provincia. P.10-34. In: AUTORE ASKO. 1911. Boletín de la Comisión de Monumentos de Vizcaya. 3º hiruhilekoa. Bizkaiko Foru Aldundia. Bilbo. 34 pp.
•    ALZOLA MINONDO, Pablo. 1912. La exploración de las cavernas en Vizcaya. Euskal-Erria Revista Vascongada LXVI:212-215,272-277,317-321,353-357. Donostia.
•    ANONIMOA. 1882. La cueva de Amoroto. In: Variedades éuskaras.Euskal-Erria VI: 274-276. Donostia.
•    ANONIMOA. 1897. Las cuevas de Vizcaya. Euskal-Erria Revista Bascongada XXXVI:138-141. Donostia.
•    ANONIMOA. 1963. El Correo Español – El Pueblo Vasco. 1963-V-23. Besteak beste Armiña eta Goikolau (Berriatua) aipatuz.
•    ANONIMOA. 1963. El Correo Español – El Pueblo Vasco. 1963-V-23. Referido presumiblemente al yacimiento de la boca superior de MG-022 (no consultada).
•    ANONIMOA. 1980. Voz espeleologia. Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco. Diccionario Enciclopédico Vasco. Ento-Esubi. XI:352-406. Auñamendi. Donostia-San Sebastián. Besteak beste Atxurra (Armiña izenarekin) aipatuz.
•    APELLANIZ JM. 1969. La caverna de Santimamiñe. Bizkaiko Foru Aldundia.  Bilbo. Referido presumiblemente al yacimiento de la boca superior (no consultada).
•    APELLANIZ JM. 1973. Corpus de materiales de las culturas prehistóricas con cerámica de la población de cavernas del País Vasco meridional. Munibe, 1 gehigarria. Donostia-San Sebastián. P.70 Referido al yacimiento de la boca superior.
•    APELLANIZ JM. 1974. El grupo de Los Husos durante la prehistoria con cerámica en el País Vasco. Estudios de Arqueología Alavesa VII. Arabako Foru Aldundia. Vitoria-Gasteiz. P.25. Referido presumiblemente al yacimiento de la boca superior de MG-022 (no consultada).
•    APELLANIZ JM. 1975. El grupo de Santimamiñe durante la prehistoria con cerámica. Munibe 27(1-2):1-136. Donostia-San Sebastián. P. 23,62,72. Las menciones sobre Atxurra parecen referirse a la boca superior de MG-022.
•    ARRINDA A. 1965. Religión prehistórica de los vascos. Auñamendi. Donostia-San Sebastián. P. 110. Tanto Armiña como Atxurra aparecen en el listado de yacimientos en cueva, sin más detalle (refiriéndose por tanto a los distintos sectores de MG-022)
•    BARANDIARAN MAESTU, Ignacio. 1967. El Paleomesolítico del Pirineo Occidental. Bases para una sistematización tipológica del instrumental óseo paleolítico. Tesis doctoral. Monografías Arqueológicas 3. Seminario de Prehistoria y Prohohistoria. Facultad de Filosofía y Letras. Zaragoza. P. 111,401,404,411... Referido presumiblemente al yacimiento de la boca superior de MG-022 (no consultada).
•    BARANDIARAN MAESTU, Ignacio. 1969. Renos en el arte paleolítico español. Pyrenae V. Barcelona. P. 12. Se menciona Armiña, refiriéndose al yacimiento de Rangifer tarandus en galerías interiores de MG-022 (no consultada) .
•    BARANDIARAN MAESTU, Ignacio. 1970. Bibliografía sistemática de Prehistoria Vasca. I. Paleolítico y Mesolítico. Munibe 22(3-4):205-225. Donostia-San Sebastián. P. 220 se menciona Armiña, refiriéndose a los trabajos de Harlé, Gálvez Cañero y Obermaier sobre las galerías interiores de MG-022, y Atxurra refiriéndose a los trabajos de JM Barandiaran en la boca superior de MG-022.
•    BARANDIARAN MAESTU, Ignacio. 1971. Reflexiones para un estudio sistemático del paleolítico y mesolítico vascos. I Semana de Antropología Vasca. La Gran Enciclopedia Vasca, Bilbo. Besteak beste Atxurra aipatuz (Armiña izenarekin). 
•    BARANDIARAN MAESTU, Ignacio. 1977. Azilien et post-azilien dans le Pays Basque Meridional. Colloques internationaux CNRS n.271:721-732. La fin des temps glaciaires en Europe. Talence. En la P. 730 se menciona Atxurra (no consultada).
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1917. Discurso leido en la solemne apertura del Curso Académico de 1917-1918, en el Seminario Conciliar de Vitoria. Euskal-Erria LXXVII:386-392. Donostia.
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1919. JM. Prehistoria. P.333-363. In: AUTORE ASKO. 1919. Primer Congreso de Estudios Vascos: recopilación de los trabajos de dicha asamblea, celebrada en la Universidad de Oñate del 1 al 8 de septiembre de 1918, bajo el patrocinio de las diputaciones vascas. Eusko Ikaskuntza, Donostia. 999 pp.
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1923. Un personaje de la mitología vasca. Homenaje a don Carmelo de Echegaray. Gipuzkoako Foru Aldundia. Donostia-San Sebastián.
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1934. El hombre primitivo en el País Vasco. Itxaropena, Zarautz.
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1935. Orígenes espirituales del Pueblo Vasco. Euskerea VII(II)X:606. Bilbo. Menciona entre otras Armiña, sin poder precisar a qué sector de la MG-022 se refiere (no consultada) .
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1946. Catalogue des stations préhistoriques des Pyrénées Basques. Ikuska 1:24-40. Sara. Besteak beste Armiña (Berriatua) aipatuz .P.28 Atxurra? Konprobau.
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1947. A propos de «Helix nemoralis» dans les gisements préhistoriques. Ikuska. Giza-Ikaskuntza 3. Sara. P.105? Atxurra izena? Konprobau.  . Atxurrako koban 1929an errejistratutako esperientziaren berri ematen.
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1947. Prehistoria de Vizcaya. 1/4 de siglo de investigaciones. lkuska 5-6:134-147. Sara. Atxurra? Konprobau.
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1950. Bolinkoba y otros yacimientos de la sierra de Amboto. Cuadernos de Historia Primitiva V:73-112. Madrid. P.76 Atxurra? Konprobau.
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1952. La prehistoria en el Pirineo Vasco. Estado actual de sus estudios. Separata de las Actas del I Congreso Internacional de Estudios Pirenaicos. Zaragoza. Atxurra? Konprobau.
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1953. El hombre prehistórico en el País Vasco. Buenos Aires. Besteak beste Armiña,Baltzola, Bolinkoba, Goikolau, Kobaederra / Axola / Txapelankoba, Lumentza, Moruzillo, Muruetagaña / Antoliña, Ondaro, Salleunta, Santimamiñe, Silibranka, Venta Laperra, Montico de Charratu, Aizkoltxo, Amalda (Aizarna), Jentiletxeta, Kobatxo / Lamiñen Eskatza, Alkerdi, Covacho de Berroberria, Lexotoa (Zugarramurdi), Sorgiñen Lezea (Zugarramurdi), Buheben / Bouben (aterpea, Hiriburun), Haristoi (Arberua) kobetako aztarnategien informazioa eta arte higikorrari buruzko sintesia . Atxurra p. 43,185, (konprobau)
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1961. Excavaciones arqueológicas en Vizcaya. Silibranka. Atxurra. Goikolau. Vizcaya n.17. Bilbo. Refiriéndose probablemente al yacimiento de la boca superior de MG-022 (no consultada) .
•    BARANDIARAN, José Miguel. 1962. Los hombres prehistóricos de Vizcaya. In: El Hombre Prehistórico y el Arte Rupestre en España. p.7-62. Bizkaiko Foru Aldundia. Bilbo. Atxurra? Konprobau.
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•    CRUSAFONT, M. 1961. El cuaternario español y su fauna de mamiferos. Ensayo de síntesis. Speleon XII(3-4). Oviedo. Cita los restos de Rangifer tarandus de Armiña, refiriéndose a las galerías interiores de MG-022 (no consultada). 
•    DRESCO, E. 1966. Recherches sur les Opilions du genre Ischyropsalis (Fam. Ischyropsalidae). III. Ischyropsalis superba Simon et Ischyropsalis lucantei Simon. Bull. Mus. Nat. Hist. Nat. 2 sér. 38(6):801-816. Menciona en Armiña Ischyropsalis hellwigi ssp. lucantei, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022 (no consultada) .
•    DRESCO, E. 1967. Nemastoma Bacilliferum, Sim. Espèces voisines, espèces nouvelles. (Opiliones, fam. Nemastomatidae). Ann. Spel. XXII(2):173-187. Paris. Menciona en Armiña la especie Nemastoma bacilliferum, 1 ejemplar de Meta menardi y 1 Chorizoma subterraneum, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022 (no consultada) .
•    DRESCO, E. HUBERT, M. 1971. Aranae Speluncarum Hispaniae I. Cuad. de Espeleología 5-6. Patronato de C. Prehistóricas de Santander. Santander. Menciona muestras recogidas en Armiña sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022 (no consultada) .
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•    ESPAÑOL, F. BELLES, X. 1980. Coleoptera Catopidae Bathysciinae (Contribución al conocimiento de la fauna cavernícola del País Vasco). Kobie 10, II tomoa, 1980, p. 557-561.
•    F.R. 1882. La gruta de Achurra. In: Variedades éuskaras. Euskal-Erria VII: 134-135. Donostia.
•    FERNANDEZ GARCIA DE DIEGO, F. 1964. Sobre una aguja de hueso de excepcional tamaño de la cueva de Aitzbitarte IV (Guipúzcoa) y comparación con las que aparecen en los yacimientos del País Vasco español. In: Homenaje a J. M. de Barandiarán. T.I:201-210. Bizkaiko Foru Aldundia. Bilbo.  . Besteak beste Atxurra aipatuz (p.209).  (MG-022 osoari buruz?) KONPROBAU
•    FERNANDEZ MEDRANO, D. 1949. De la guía sumaria y provisional del Museo Arqueológico de Álava. Ikuska 3(1). Sara. Se menciona Armiña, suponemos que refiriéndose a las galerías interiores de MG-022 (no consultada)  .
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•    HOYOS, L. 1950. Investigaciones de Antropología Prehistórica de España. Vol.I. Madrid. En la p. 23 se menciona Armiña, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022 (no consultada) .
•    IBARRA Y BERGE, J. 1958. Catálogo de monumentos de Vizcaya. Bizkaiko Foru Aldundia. Bilbo. Se menciona Armiña en la p. 17, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022  (no consultada).
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•    LASA, BE. 1959. Los orígenes de los vascos. Itxaropena. Zarautz. Se menciona Atxurra/ Armiña (no consultada) .
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•    MALUQUER DE MOTES, J. 1955. Contribución de la arqueología al conocimiento de la formación de Pueblo Vasco. Rev. de Estudios Vascos Zumárraga 4. Bilbo. Se menciona Armiña en la p. 61, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022 . 
•    MALUQUER DE MOTES, J. 1975. La humanidad prehistórica. 363 pp. 2º edizioa. Ed. Montaner y Simon, Barcelona. Besteak beste Armiña eta Santimamiñe aipatuz.
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•    MARTIN JM. 1961. El Correo Español – El Pueblo Vasco. 1961-IV-4. Bilbao. Se menciona Armiña, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022 (no consultada) .
•    MARTÍNEZ DE LA ESCALERA, Manuel. 1899. Examen del Grupo Bathyscia de España. An. Soc. Esp. Hist. Nat. XXVIII:363-412. Madrid.
•    MENENDEZ PIDAL, R. 1947. Historia de España. España prehistórica. Espasa Calpe. Madrid. Se menciona Armiña en la p. 326, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022 (no consultada). 
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•    NOLTE, E. 1960. Catálogo de fenómenos espeleológicos de la Provincia de Vizcaya. Speleon  XI(1-2-3-4):53-159. Oviedo. MG-022-ri buruz Atxurra edo Armiña?
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•    NOLTE, E. 1963. The prehistory of the Basque Country. The British Caver 237:1-12. Ed. Platten. Hants. MG-022-ri buruz Atxurra edo Armiña?
•    NOLTE, E. 1966. Nuevos yacimientos prehistóricos en cuevas vizcaínas. Anuario Eusko Folklore 21(1965-66):189-216. Donostia-San Sebastián. MG-022-ri buruz Atxurra edo Armiña?
•    NOLTE, E. 1968. Catálogo de simas y cuevas de la provincia de Vizcaya. Bizkaiko Foru Aldundia. Bilbo.
•    NOLTE, E. 1971. Nota sobre nuevos yacimientos prehistóricos en Cuevas de la Provincia de Vizcaya y norte de Burgos. Munibe 23(2-3):355-373. Se actualiza el índice de los yacimientos hasta la fecha, indicando diferenciadamente los nombres de Atxurra y Armiña (referidos a la boca superior y galerías interiores de MG-022, respectivamente).
•    NUÑEZ DE CEPEDA, M. 1956. El ayer y el hoy de Vizcaya. Pamplona-Iruñea. Se menciona Armiña en la p. 156, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022 (no consultada) .
•    OBERMAIER, H. 1916. El Hombre Fósil. Madrid.
•    OBERMAIER, H. 1925. El hombre fósil. (2º edizioa) Comisión de investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas. Mem. 9. Madrid.
•    PERICOT, L. 1950. La España Primitiva. Editorial Barna. Barcelona. Se menciona Armiña en la p. 58, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022 (no consultada) .
•    PERICOT, L. 1958. Historia de España. I. Épocas Primitiva y Romana. Instituto Gallach de Librería. Barcelona. Se menciona Armiña en la p. 47, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022  (no consultada) .
•    PERICOT, L. 1961. El Paleolítico y Epipaleolítico en España. IV Congreso Internacional de Ciencias Pre y Protohistóricas. Tomo II. Madrid. Se menciona Armiña en la p. 21, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022  (no consultada) .
•    PERICOT, ML. 1966. El Magdaleniense en el País Vasco. Actas del IV Symposium de Prehistoria Peninsular. Problemas de la Prehistoria y de la Etnología Vascas. p.21-32. Iruñea - Pamplona.  . MG-022 aipatzen du p.29, Atxurra edo Armiña izenakin? (GEV katalogoa).
•    PUIG Y LARRAZ, G. 1896. Cavernas y simas de España. Descripciones recogidas, coordinadas y anotadas por Gabriel Puig y Larraz. Boletín de la Comisión del Mapa Geológico de España. XX. Tomo I. Segunda serie (1894). Madrid.
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•    STRAUS, LG. 1974. Le solutréen du Pays Basque Espagnol: une esquisse des données. Munibe 26(3-4):173-181. Donostia-San Sebastián. Una única mención de Atxurra  (p.173), refiriéndose sin duda a la entrada superior de MG-022, para descartarla como yacimiento solutrense.
•    UGALDE, M. 1974. Síntesis de la historia del País Vasco. Madrid. Se menciona Armiña en la p. 23, sin poder precisar si se refiere a MG-021 o MG-022  (no consultada). 
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