2018/01/21

Profesionales?



Inspección de un posible yacimiento arqueológico. Foto: ADES


Observo que no son pocas las veces en que a los espeleólogos se nos designa como profesionales; aquí tenemos el último ejemplo:
“In the ensuing years, this partnership between archaeologists and speleologists has yielded great results. The Atxurra cave system, for example, has been visited since at least 1882 (which we know because of graffiti that includes that year) and was first explored by archaeologists in the 1930s. But with the help of professional cavers, we were able to reach high chambers in the deepest areas of the cave, some 300 meters from the entrance.” GARATE, Diego. 2018. Solving a Riddle About the Dawn of Art. New tools, partnerships, and investigations into a regional “hole in the map” are helping to fill in the picture of Paleolithic art in Spain's Basque Country. Sapiens. An editorially independent magazine of the Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research. https://www.sapiens.org/archaeology/atxurra-cave-art-spain/

Tal como en este caso es el arqueólogo Diego Garate quien pondera la labor de los espeleólogos, concretamente en el campo de la prospección de pinturas rupestres, muy recientemente hemos vivido otro ejemplo –en el sentido de calificar como “profesional” a un grupo de voluntarios-, en un caso del ámbito de la protección civil que desgraciadamente sigue abierto:
"Las zonas más difíciles, aquellas en las que hay simas o cuevas, se han reservado a las unidades profesionales de búsqueda compuestas por efectivos de la Ertzaintza, bomberos, miembros de la DYA, Cruz Roja y del grupo de espeleosocorro vasco. El objetivo es que se rastreen "palmo a palmo todas las zonas"." EITB. 2018. Reinician, por cuarto día consecutivo, la búsqueda del joven desaparecido en Gorbea. http://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/5311353/buscan-3-enero-j-barcena-desaparecido-30-diciembre-2017-gorbea/ 

En ambos casos, el calificativo de “profesionales” obedece, sin duda,  a la buena voluntad de reconocer el alto grado de especialización de los espeleólogos. Pese a que esta deferencia es de agradecer, considero que hemos de rechazarla dado que no se ajusta a la realidad: los profesionales de la espeleología serían únicamente aquellos que viven de ella, cosa que simplemente no existe.

El hecho de ser retribuidos por realizar trabajos espeleológicos (como en el ADES lo hemos sido en Goikolau, Abittaga, Armintxe u otros lugares) no nos convierte en profesionales de la espeleología. Incluso en el caso de las empresas que realizan habitualmente ese tipo de trabajos (varias de ellas propiedad de espeleólogos), los trabajos específicamente espeleológicos no constituyen su fuente principal de ingresos; la mayoría se dedican a los trabajos verticales o al turismo de aventura.

Así, los espeleólogos somos especialistas... pero aficionados. Amateurs. Acostumbro a subrayar esta condición paradójica siempre que tengo ocasión, dado que es el principal argumento al que se recurre cuando algunos gestores del patrimonio arqueológico (afortunadamente todos los arqueólogos no son iguales) pretenden excluir a los espeleólogos de un equipo especializado. El ejemplo paradigmático de ello sería lo que está sucediendo en la cueva de Armintxe (Lekeitio) http://actualid-ades.blogspot.com.es/…/armintxe-berenjenal-…).

Así, con este mensaje pretendo hacer ver que los espeleólogos amateurs (en tanto que especialistas en las diversas facetas del karst) no debemos tener reparo en hacernos valer, y en reclamar el lugar que nos corresponde en los equipos de trabajo. En igual consideración que el resto de especialistas profesionales.

FIRMADO: Oier Gorosabel Larrañaga